Un estudio español con 64 variedades de trigo, drones e IA descubre qué plantas resisten mejor la sequía sin perder rendimiento
Un estudio combina drones, sensores y modelos predictivos para identificar variedades capaces de mantener su producción incluso en condiciones extremas.
Durante décadas, evaluar cultivos implicaba cosechar, medir y comparar. Hoy, eso está cambiando radicalmente. El estudio introduce una revolución silenciosa: analizar el trigo sin tocarlo. Los investigadores estudiaron 64 variedades de trigo duro en dos escenarios mediterráneos extremos: regadío y secano, capturando así condiciones reales de estrés hídrico y variabilidad térmica. Pero lo verdaderamente innovador no fue el qué, sino el cómo. Drones equipados con cámaras RGB, multiespectrales y térmicas sobrevolaron los cultivos durante todo su ciclo, registrando datos invisibles al ojo humano. A esto se sumaron sensores terrestres capaces de detectar cambios fisiológicos en tiempo real. El resultado es una radiografía completa del cultivo antes de la cosecha, algo que hasta hace poco era impensable. Pero aquí llega el primer giro clave: los datos no se quedan en imágenes, se transforman en predicciones. Gracias a modelos avanzados de inteligencia artificial, el equipo logró anticipar con gran exactitud qué variedades producirían más… y cuáles lo harían de forma estable. En otras palabras: ya no se trata solo de observar el trigo, sino de “leer su futuro”. [...] La seguridad alimentaria podría depender de estos modelos en el futuro cercano. En un mundo donde las sequías, olas de calor y cambios bruscos son cada vez más frecuentes, anticiparse al comportamiento de los cultivos será tan importante como cultivarlos.
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